sábado, 23 de marzo de 2013

Declaran a la danza Los Negros de Malvas, Patrimonio Cultural de la Nación

Por su riqueza estética, creatividad, carácter lúdico y popularidad, el Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación a la danza Los Negros de Malvas, del distrito de Malvas, en la provincia ancashina de Huarmey, se informó hoy.

La Resolución Viceministerial Nº 023-2013-VMPCIC-MC publicada en el boletín de Normas Legales del Diario Oficial El Peruano señala que dicha manifestación constituye una expresión del patrimonio cultural inmaterial considerado como un rasgo emblemático y definitorio de la identidad cultural de los pobladores del referido distrito.

Dicha danza se representa en la capital de Malvas, durante las fiestas navideñas, entre el 24 y el 31 de diciembre.

La realización de la fiesta está a cargo de los llamados funcionarios o promesos, quienes se encargan de los gastos y de la organización de la fiesta a razón de uno por día.

Los Negros de Malvas son asistidos por el autor o autores de las canciones que entonarán en cada ocasión, quienes, además, monitorean el desarrollo de la danza junto a la “mudatsikuq” (encargada de vestir a los bailarines).

Los autores son personas que durante el año van anotando los acontecimientos y los refieren en versos para ser cantados por los “negros” en época de Navidad.

Los ejecutantes de la danza son, en primer lugar, los “negros” propiamente dichos, varones de diversas edades, cuyo número fluctúa según el número de funcionarios comprometidos en la realización de la fiesta.

Generalmente, son un promedio de doce o catorce “negros”, cada año. Del número de promesos comprometidos en esta fiesta dependerá igualmente la cantidad de veces que esta danza sea representada.

Asimismo, están las dos “damas” que en realidad son niños vestidos de mujer con trajes largos de seda, que evocan a la mujer local y que hacen las veces de acompañantes de los “negros”, a quienes preceden con su canto.

La danza se inscribe en el rubro de danzas que representan (desde la visión del hombre andino) al negro esclavizado. Este tipo de danza es muy frecuente en la región andina y adquiere características propias y originales en diversos pueblos con rasgos propios en la vestimenta, la música y los pasos de baile o coreografías, así como en los personajes que componen la comparsa, resultando en una manifestación particular y de valor propio.

Por otro lado, esta manifestación cultural es también una crónica de la vida cotidiana de Malvas y de los eventos importantes del año, relatados en los cantos durante algunos momentos de esta representación.

Los cantos de adoración al “Niño Dios” se componen cada año, permitiendo hacer referencia a hechos actuales considerados importantes por la población local, lo que muestra que esta tradición se renueva y actualiza constantemente, expresión de una visión del mundo desde la perspectiva local.

Fuente: [Andina]

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