miércoles, 23 de abril de 2014

Conoce el complejo arqueológico de Rupac , conocido como el "Machu Picchu de Lima"

Conocido como el "Machu Picchu de Lima", el complejo arqueológico de Rupac está ubicado a 3,400 metros sobre el nivel de mar en la sierra de la provincia de Huaral, región Lima, y ofrece a los turistas la oportunidad de disfrutar de la majestuosidad histórica del antiguo Perú sin necesidad de viajar a Cusco.

Sobre una montaña que parece retar con su tamaño a quienes la observan desde el punto más bajo, el complejo arqueológico de Rupac es uno de esos regalos con los que nos sorprenden cada cierto tiempo nuestras antiguas culturas.

Su imponente construcción, con edificaciones de hasta diez metros de altura, hechas en piedra y ubicadas en las partes más altas de la montaña, se  adjudica a los Atavillos, una cultura preincaica que floreció entre los 1,200 y 1,600 años después de Cristo.



Según investigaciones realizadas, sus habitantes tuvieron una fuerte influencia religiosa y militar, demostrada en los vestigios de aparentes cementerios y templos encontrados en el lugar, así como en la situación del complejo, que permitía un control total de la zona.

Se dice que habrían sido conquistados por el inca Pachacútec y que sus riquezas eran tales que el mismísimo Francisco Pizarro las habría reclamado en posesión para el rey de España, autodenominándose el marqués de los Atavillos.

Escenarios previos

El recorrido a su encuentro se inicia en la Panamericana Norte. Serán 150 kilómetros los que habremos de recorrer hasta la provincia limeña de Huaral y de allí 75 kilómetros más al pueblo de Pampas, lugar donde iniciaremos el ascenso hacia Rupac.

La primera parada, en el mercado de abastos de Huaral, nos permite surtirnos de provisiones para la larga jornada. Frutas y agua en grandes cantidades es la principal recomendación a fin de poder enfrentar el gran ejercicio físico que estamos a punto de acometer.

Tras dos horas de viaje llegamos al pueblo La Florida y unos kilómetros más adelante, a Pampas, conocida como la "Ciudad Fantasma", por ser prácticamente un espacio abandonado y deshabitado, pero que se mantiene en buenas condiciones. En ocasiones es un buen refugio durante la noche, si es que ese mismo día no se emprende la subida a Rupac.

Escalera al cielo

El recorrido al complejo arqueológico suele durar aproximadamente tres horas y media, pero este puede extenderse hasta unas seis horas, dependiendo del ritmo de la caminata.

Cabe destacar que tanto La Florida como Pampas desarrollan, poco a poco, una cultura a favor de los turistas, a quienes ofrecen el alquiler de burros para el transporte de maletas o la preparación de almuerzos, tanto para los visitantes nacionales como extranjeros.

Los primeros minutos y metros de los ocho kilómetros que tenemos que caminar para llegar a la cima pueden ser engañosos, ya que transmiten la sensación de que estamos ante un ascenso fácil.

A la par que el clima se torna frío y la neblina nos envuelve, Rupac va revelando sus encantos. Cascadas aparecen y decoran el paisaje, dando una sensación de frescura y fortaleza que nos acompaña por ratos, mientras empezamos a entender que será un paseo extremo.

Pasan las horas y las fuerzas comienzan a abandonarnos al tiempo que el verde del camino aumenta. Esta escalera al cielo, que parece no terminar, prueba la voluntad de los valientes que deciden retar a la montaña.

Al caer la noche alcanzamos Rupac. Un cielo oscuro y despejado, de los que no abundan en el centro de la ciudad, nos recibe. El frío ahora es más intenso, pero la satisfacción de haber llegado –y la abundante ropa que uno debe llevar encima– hace que las temperaturas no sean problema a la hora de acampar. Con algo de paciencia se es testigo de uno de los amaneceres más bellos que pueden observarse en esta parte del mundo. Con la luz del nuevo día, pudimos apreciar en todo su esplendor la belleza de Rupac y los vestigios que han sobrevivido al tiempo, para el deleite de sus visitantes

Tras un merecido paseo por sus alrededores, queda regresar. Las piernas pueden estar cansadas, pero el espíritu, cargado de la energía milenaria de lo que representa este lugar, está más vivo que nunca.

Recomendaciones básicas

Para completar con éxito el recorrido a Rupac es aconsejable tener un buen estado físico y estar acostumbrado a realizar caminatas largas o habituado a lo que se conoce como "trekking". No se recomienda a los recién iniciados en este tipo de prácticas.

Aventura

Mundo Aventura Travel efectúa actividades al aire libre en todo el país. En los últimos dos años lleva a cabo esta expedición a Rupac de forma casi mensual. Hollman Díaz, operador turístico del grupo, resalta la importancia de lugares como Rupac, gracias a su valor histórico y las oportunidades que brinda tanto para los viajeros que buscan emoción como hermosos paisajes.

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